¿Quién no se acuerda de las viñetas de René Goscinny y Albert Udezo donde Asterix y su orondo compañero de aventuras Obelix se liaban a mamporros con los pobres romanos que intentaban conquistar la aldea de las Galias donde moraban? Las legiones, comandadas por el general de turno, ideaba todas las triquiñuelas posibles para hacerse con el poblado galo, pero no había manera. Panoramix preparaba la poción secreta y se liaba parda, sorteando bofetones por todos los lados.

En la historieta de la saga “Asterix legionario”, aparece una escena donde los romanos adoptan la formación en tortuga o, intentado ser un refinado latinista, formación en testudo. Este tipo de configuración para el combate era utilizado por las legiones romanas fundamentalmente en los asedios.

Formación tortuga Asterix legionario
Viñeta de “Asterix legionario” en la que los miembros de la legión adoptan la formación en testudo

Mediante esta formación, los miembros de la legión se cubrían con sus escudos formando un caparazón, de ahí lo de tortuga, permitiéndoles desplazarse y protegiéndolos desde todos los flanco frente a los proyectiles de los enemigos.

Una formación más sofisticada era la llamada “fastigiata testudo”, utilizada para remontar barreras o muros, ya que la cubierta del caparazón se inclinaba de forma que las tropas romanas podían alcanzar partes elevadas caminando encima de ella.

En la actualidad, la formación en tortuga es utilizada por las fuerzas policiales para repeler protestas callejeras y protegerse del lanzamiento de objetos de los manifestantes. Otra herencia de los romanos.

formación en testudo moderna
Formación en testudo moderna
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