Motu proprio es una expresión que utilizamos en algunas de nuestras conversaciones cotidianas, y se emplea para indicar que hacemos algo voluntariamente. Sin embargo, en la gran mayoría de los casos, la utilizamos de forma incorrecta, ya que solemos decir propio en lugar de proprio, que es la forma correcta.

Además de la sustración de la erre, tambien solemos cometer otro error. Habitualemente decimos “de motu propio”. Pues bien, el “de” ya viene implicito en la expresion. Es decir, lo correcto es decir “El presidente abandonó su cargo motu proprio“, en lugar “El presidente abandonó su cargo de motu propio

Pero, ¿cuál es su origen? Como muchos de estos latinismos, tiene una procedencia eclesiástica.  El primer motu proprio de la historia fue promulgado por Inocencio VIII en 1784, y se trata de un documento emitido por propia iniciativa y autoridad del Papa, que afecta a cuestiones concretas y que modifica la constitución apostólica. Los documentos doctrinales reciben el nombre de enclíticas.

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